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OPINIÓN/ CUANDO DE REPENTE TODO GIRA AL REDEDOR DE UN VIRUS

OPINIÓN/ CUANDO DE REPENTE TODO GIRA AL REDEDOR DE UN VIRUS

By Cecilia Fragoso

Nos encontramos ante una situación atípica para nuestros tiempos, creíamos que las pandemias sólo ocurrían en las películas o en épocas de guerra, pero al parecer la realidad ha superado a la ficción.

Vivimos en un momento de incertidumbre, las cifras de infectados aumentan día con día y el panorama se antoja poco alentador. La información abunda: las conspiraciones, el discurso político, la opinión de los “transformadores” y los “neoliberales”; la postura de los incrédulos, de la ciencia, de los religiosos o espirituales. Cada quien tiene su propia verdad, y es válido, no existe una verdad absoluta. La realidad es que, nadie sabemos con certeza lo que este organismo invisible ocasionará en los próximos meses - aparte de paralizar la movilidad y la economía mundial - .

 Ante tal situación, es complicado enfocarse en otras cosas, a sabiendas de que el virus puede llegar a ser letal, que hay mucha gente allá afuera sufriendo, y que ni tú ni los tuyos están exentos. ¿Lo único que puedes hacer es empatizar y atender al llamado de #QuédateEnCasa, mantener la calma e intentar aprovechar los días?

 Me cuesta trabajo creer que es lo único que se puede hacer, que es un acto de amor para aplanar la dichosa curva. Para nadie es fácil el encierro, eso está claro, y cada quién lo vive de diferente manera, dependiendo de sus condiciones económicas, estado emocional, personalidad, si se vive solo o en familia, en fin, un sin número de factores que sería imposible mencionar porque cada quien sabe con lo que carga.

 Todo es complejo, es algo nuevo y las cosas nuevas asustan, porque no hay respuestas claras, más que un montón de hipótesis y conjeturas contrariadas. Es un fenómeno que a todos nos ha afectado en menor o mayor medida y que a nadie le resulta indiferente.


Una vez que todo esto acabe, veremos con otros ojos al mundo; porque ya aprendimos a no dar las cosas por sentado, a apreciar lo que teníamos gratis y no valorábamos. Nos llevaremos las cosas con más tranquilidad, porque ya recordamos lo bien que se siente andar sin prisas y no llevar todo el tiempo agenda marcada.

Sería bueno tomar nota de las cosas que han cambiado, de lo aprendido y desaprendido en el transcurrir de este confinamiento, como un ejercicio de agradecimiento y reflexión una vez que esto pase.

 Tenemos mucho tiempo para pensar y eso a veces resulta peligroso, pero es necesario observar nuestro entorno y ser espectadores de nuestra propia vida, preguntarnos hacia qué rumbo vamos, ¿estamos contentos de estar dónde estamos?

 

Acepta el momento, no te quejes, y más si eres de los que puede #QuédarseEnCasa, piensa en que para muchos, eso no es opción.